jueves, 10 de marzo de 2011

Desafío





A ella le gustaba desafiarle.

No con palabras ni con hechos, sólo con la mirada.

Una mirada puede expresar miles de cosas en un momento, conseguir que la persona que se encuentra frente a ti sienta un gran abanico de sensaciones.

A ella le gustaba sentir todo lo que el podía decirle con su mirada. Todo aquello que ella ya sabía, pero que necesitaba sentir en sus ojos a través de los de el.

Sensaciones que adoraba provocarle, orgullo, posesión, placer, fuerza … Dominio...

Por esa razón ella buscaba esa mirada y le retaba con la suya. Abría sus piernas y se colocaba sobre el, sumisa, acoplándose sobre su sexo, moviéndose con lentitud mientras no dejaba de mirarle a los ojos…Quería ver dentro de el, sacar a flote sus instintos y que los dejara volar sobre ella.

Su mirada dejaba en ese momento de ser sumisa y dócil, para convertirse en un destello rebelde y provocador… 

Entonces, en ese momento, encontraba la respuesta a su desafío…