miércoles, 29 de diciembre de 2010

Se fue...






Hacía tiempo que venía notando sus ausencias, pero no le di importancia.

Desaparecia una temporada, pero siempre volvía, a veces con tranquilidad, otras con violencia.

Cuando volvía yo me preguntaba cuanto tardaría en desaparecer de nuevo, me estaba acostumbrando a sus ausencias, yo, que no podia prescindir de aquellas sensaciones que me proporcionaba, a veces obsesivamente.

Pero se cansó, se aburrió de mi, de que siempre fuera yo la única que le satisfaciera.

Necesito otras manos, me dijo, otra piel, otra forma de ser feliz. Antes me lo dabas con alegria, pero hace mucho tiempo eres la única que aflora y satisface mis deseos y ya me cansé. Cuando tengas algo excitante que ofrecerme quiza, he dicho quiza, volveré.

Y asi fue como mi libido me abandonó, cansado de mi y aburrido de ese bis a bis entre los dos.