martes, 17 de noviembre de 2009

"La espera"

Ella siempre le esperaba. Daba igual la hora, el día, o el mes del año, siempre esperaba. Todo preparado como si en cualquier momento El fuese a aparecer por la puerta. Día tras día allí estaba ella esperando.



Esperó hasta que le encontró. Esperó hasta que El decidió tomarla. Esperó hasta que El dijera “eres mía…”.


Pero para ella no era una espera, era su motor, su centro, su eje… su vida no tenía ningún sentido sin El.


El era “su vida”. Por El había renunciado a muchas cosas, cosas que no cabían en su espera. Hijos, marido… y como no, libertad, porque ella estaba encadenada de por vida a El. Lo demás no existía.

Seguía esperándole, todo preparado, perfecto, sin faltar nada, aun sabiendo que El no volvería a traspasar esa puerta. Pero ella esperaba con la misma ilusión que siempre, porque aunque El se hubiese cansado de ella y quisiese volar hacía otros encuentros, ella seguía esperándole.



Le esperaba incluso después de oír aquellas palabras “ya no me sirves…”, eso no importaba, su alma hacía años que no le pertenecía… se la entregó a El y ya no podía ni quería recuperarla… por eso esperaba, por eso todo seguía preparado…





1 comentario:

Freebird dijo...

Noto amargura en tus palabras, pensamientos tristes campan a sus anchas por las autopistas de tu sentida alma, solo deseo que sea pasajero...

Un abrazo y millas.