martes, 14 de febrero de 2012

Amo...



Amo

Vivías atrapada en ti, buscando respuestas;
te dije: ¡dame tus labios!,
y desde ese instante hablaste por mi boca
y conociste el placer de la conversación.

Tu mirada vivía enjaulada en la cercanía
de las cosas inmediatas; te dije: ¡dame tus ojos!
y desde ese instante yo miré por ti,
y supiste del placer del horizonte. 

Tus manos conocían de caminos trillados;
Te dije: ¡dame tus manos!
Y desde ese instante empezaste
A sentir por ti misma. 

Al concederme tu piel,
comenzaste a conocer el placer de la entrega
y la sumisión.

Comencé a tallar el jade
para convertirlo en gema...
Luego vino el alma,
y me convertí en el alfarero de tus sueños.

Siempre vuestro, me dijiste... 

Piedras y Letras
Ricardo López  (Mujeres, Muxeres. Antología Poética 2003-2008)