... tranquila, serena...
miércoles, 29 de febrero de 2012
miércoles, 22 de febrero de 2012
Desorden
En esta noche loca
ordéname muchas cosas
ordéname que te desee
que quiera volver a tu piel.
Ordéname que invadas mis sueños
que mi cuerpo sea para ti un don
que te huela una y mil veces
y aún más,
si me dejas.
Ordéname que me entregue al caos de tus caricias
allí donde lo inesperado
siempre fue refugio nuestro
y desordena mi cabello entre tus dedos
en las horas de lujuria
pacto entre iguales
yo siempre velero a tus órdenes,
mi capitán.
(Pura Salcedo, Versos de perra negra)
lunes, 20 de febrero de 2012
viernes, 17 de febrero de 2012
martes, 14 de febrero de 2012
Amo...
Amo
Vivías atrapada en ti, buscando respuestas;
te dije: ¡dame tus
labios!,
y desde ese instante
hablaste por mi boca
y conociste el placer de la conversación.
Tu mirada vivía
enjaulada en la cercanía
de las cosas inmediatas;
te dije: ¡dame tus ojos!
y desde ese instante yo
miré por ti,
y supiste del placer del
horizonte.
Tus manos conocían de caminos
trillados;
Te dije: ¡dame tus
manos!
Y desde ese instante
empezaste
A sentir por ti
misma.
Al concederme tu piel,
comenzaste a conocer el
placer de la entrega
y la sumisión.
Comencé a tallar el jade
para convertirlo en gema...
Luego vino el alma,
y me convertí en el
alfarero de tus sueños.
Siempre
vuestro, me dijiste...
Piedras y Letras
Ricardo López (Mujeres, Muxeres. Antología Poética 2003-2008)
domingo, 12 de febrero de 2012
ella y El
- Hace
muchos años que sus caminos se cruzaron… o quizás sería más propio decir que ella
empezó a seguir Sus pasos… y El a vigilarla… siempre caminaba a una cierta distancia… no le perdía de vista, pero tampoco
se acercaba demasiado… sentía que no podía dejar que se alejara…
- El ya veía en ella… siempre la vigilaba, aunque fuere en la distancia…
- ella nunca se atrevió a decirle lo que estaba viviendo… cuando El se enteró, la sacó de allí... estaba dispuesto a todo aunque nunca fuese suya... ella no lo entendía…
- Creía saberlo todo sobre la sumisión… y
no sabía casi nada... El le fue explicando y enseñando “su mundo”, ese que siempre había imaginado…

- Nunca le preguntó si quería seguir sus pasos, leía en su alma que era completamente Suya... simplemente le puso el collar, la miró a los ojos y empezó a caminar... ella tenía miedo pero no tenía duda de que quería caminar a su lado…
... y todavía siguen caminando juntos...
... dispuesta a seguir siendo UNO con El hasta el final de los tiempos...
sábado, 11 de febrero de 2012
El tiempo que te quede libre
si te es posible,
dedícalo a mí.
A cambio de mi vida entera
o lo que me queda
y que te ofrezco yo.
Atiende preferentemente
a toda esa gente
que te pide amor.
Pero el tiempo que te quede libre
si te es posible
dedícalo a mí.
El tiempo que te quede libre
si te es posible
dedícalo a mi.
No importa que sean dos minutos
o si es uno solo
yo seré feliz;
con tal de que vivamos juntos
lo mejor de todo
dedicado a mi.
Y luego cuando te reclamen
y otra vez te llamen
volveré a decir:
el tiempo que te quede libre
si te es posible dedícalo a mi.
El tiempo que te quede libre
si te es posible dedícalo a mi.
No importa que sean dos minutos
o si es uno solo
yo seré feliz;
con tal de que vivamos juntos
lo mejor de todo
dedicado a mi.
Y luego cuando te reclamen
y otra vez te llamen
volveré a decir:
el tiempo que te quede libre
si te es posible dedícalo a mi.
El tiempo que te quede libre
si te es posible dedícalo a mi.
si te es posible,
dedícalo a mí.
A cambio de mi vida entera
o lo que me queda
y que te ofrezco yo.
Atiende preferentemente
a toda esa gente
que te pide amor.
Pero el tiempo que te quede libre
si te es posible
dedícalo a mí.
El tiempo que te quede libre
si te es posible
dedícalo a mi.
No importa que sean dos minutos
o si es uno solo
yo seré feliz;
con tal de que vivamos juntos
lo mejor de todo
dedicado a mi.
Y luego cuando te reclamen
y otra vez te llamen
volveré a decir:
el tiempo que te quede libre
si te es posible dedícalo a mi.
El tiempo que te quede libre
si te es posible dedícalo a mi.
No importa que sean dos minutos
o si es uno solo
yo seré feliz;
con tal de que vivamos juntos
lo mejor de todo
dedicado a mi.
Y luego cuando te reclamen
y otra vez te llamen
volveré a decir:
el tiempo que te quede libre
si te es posible dedícalo a mi.
El tiempo que te quede libre
si te es posible dedícalo a mi.
miércoles, 8 de febrero de 2012
martes, 7 de febrero de 2012
Las Otras
"Me gustaría pensar que estrenaste tus palabras para mí,
y no creas que son los celos los que hablan por mi boca,
ya sabes que eso nunca fue posible
en nuestros abismos fieros.
A veces imagino cómo te escuchaban las otras,
qué pensaban,
cómo se les removía el alma en tus labios de canela.
Casi puedo sentir por ellas,
saborear sus miradas mientras te gozaron alguna tarde.
Tampoco sé si alguien te tuvo como yo
o, quizás debiera decir,
si las tuviste como a mí me tenías,
deslizando mi cabello entre tus rodillas
mientras, ya dueño,
reposabas tus pies en mi espalda
y era, en ese momento,
absolutamente tuya.
Y quiero pensar, ingenua
y muy muy vanidosamente,
que fui tu última amante,
la última y la primera que te adoró como en tus sueños,
tu última presa,
tu loba domada,
tu perra negra."
(Versos de perra negra. Pura Salceda. Editorial Sial, 2005)
Abrazada
Hoy al despertar se habrá extrañado de no encontrar mi mensaje... pero quería abrazarla... de una manera especial... y tenerla así... sin reloj, hasta escuchar su corazón en calma...
domingo, 5 de febrero de 2012
Atada y marcada
COLLAR
Si me atas a tu mano
cíñeme el collar igual que un beso
sellado piel con piel
y haré de tu mirada mi mundo
con la fuerza de tus silencios encadenada.
Entonces, bendeciré tus pies con mi boca,
para ser perra que aúlla tu nombre
más allá del juego,
en esta pasión que atrapa el alma.
(Versos de perra negra. Pura Salceda. Editorial Sial, 2005)
sábado, 4 de febrero de 2012
Pertenencia y libertad
«En amor, la mujer se entrega, el hombre posee; o lo que es lo mismo, la mujer endosa al hombre la responsabilidad de su vida y la custodia de su corazón y de su conducta, y desembarazándose de tan frágil y a la vez tan pesada carga, recibe la más honda, placentera e inefable sensación de libertad»
(Pérez de Ayala, Troteras y Danzaderas, 1913)
Suscribirse a:
Entradas (Atom)