Cuando El se ponía a su espalda, el mundo dejaba de existir para ella...
se limitaba a sentirle, olerle, oir sus palabras...
Sólo sentía sus manos recorriendo su cuerpo,
deseando que se acercara a ella salvajemente,
que la envolviera con sus brazos,
haciendola temblar...
El mundo no existía en aquel momento...


ohh siii!! lo entiendo, definitivamente se de lo que hablas!!
ResponderEliminarun beso.
muy interesante y hermoso tu blog, he leído ya varios de tus post y en verdad me ha encantado. Agrego tu enlace al mio!!!
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